Se decide sobre imagen, no sobre referencias
Las sesiones de color se hacen en sala calibrada con el cliente mirando en pantalla. Eso cambia la conversación: en lugar de describir un look con palabras o con capturas de otras películas, se ajusta sobre el propio plano hasta que queda. Si el rodaje llegó en RAW, primero se revisa exposición y balance para saber con qué rango dinámico se cuenta, y recién después se arma la LUT de referencia.