La experiencia de Milky Way Post se sostiene sobre los equipos que confían su material al estudio: productoras independientes, agencias y directores de fotografía de toda Latinoamérica que llegan con un corte, un spot o un capítulo y necesitan verlo terminado sin perder el control del proceso.
Trabajan con plazos ajustados y equipos chicos. El flujo con ProRes, RAW y proxies permite empezar el conformado mientras el rodaje sigue en locación, y las sesiones de color con el cliente mirando en pantalla evitan idas y vueltas sobre el look.
Un spot suele pasar por varias manos antes de aprobarse. Tener la LUT de referencia acordada desde el primer pase ayuda a que cada ajuste posterior se discuta sobre la misma base y no sobre interpretaciones distintas del bruto.
La conversación arranca en la sala calibrada, con el material crudo a la vista. Ahí se revisan exposición, balance y rango dinámico antes de decidir cualquier cosa, y el ajuste sigue hasta el visto bueno final.
Cuando el rodaje ocurre fuera de Buenos Aires o en otro país, el material llega por etapas. Coordinar nombres, carpetas y versiones desde el arranque es lo que permite que el acabado final no dependa de tener todo el bruto en mano.